Vázquez vs. Vázquez. Editorial del senador Javier García

Vivimos en democracia y elegimos autoridades cada cinco años con partidos políticos libres. El gobierno del Frente Amplio es legítimo, como sus mayorías.

Todo esto es el origen. Sin embargo está claro a esta altura que el gobierno tiene prácticas que no tienen legitimidad democrática, si por esto se entiende que la vida del país es mucho más amplia que los límites del Plenario del Frente Amplio (como ejemplo nos fuimos del TISA por el Plenario del FA, no por el gobierno). En Uruguay además de frenteamplistas hay blancos, colorados, independientes populares y mucha gente sin partido. Representamos a medio país a pesar de que el oficialismo actúe con pensamiento monopólico. Eso no solo no es legítimo sino antidemocrático.

Los principales dirigentes del FA, empezando por Vázquez, le tienen alergia al pensamiento diferente, les molesta el pluralismo. Les molesta el Poder Judicial cuando lauda en contra de sus intereses, les molesta la Corte Electoral si dice que en Venezuela no hay garantías y también el Tribunal de Cuentas que impide que se compre un avión para el presidente a un amigo del presidente. Por eso no les da un peso en el Presupuesto.

Les da alergia que incluso haya de los suyos que discrepen, porque ahí también los altera lo diferente. Escuchan solo su voz. Todos tienen que decir que la educación está maravillosa y obviamente, al decir de la inefable ministra Muñoz, que no está en crisis.

Para el FA, Bonomi es el campeón Mundial de la seguridad pública. El detalle de que bajo su mandato las rapiñas hayan aumentado 60% no parece decir nada de su gestión y los homicidios cambian de carátula pero no bajan. Ahora dejaron de ser “ajustes de cuentas” para en la nueva nomenclatura ser “disputas entre delincuentes”. El ministerio del Interior se ha transformado en una agencia de publicidad donde no destaca su eficacia pero si su ingenio.

El presidente está cada vez más solo y soberbio y se altera cada vez más seguido. Vive enojado con el Partido Nacional. Se ha “kirchnerizado”. Lo ofusca la baja en su popularidad y se aísla. Empezó una dinámica peligrosa, la de dirigir el ataque político al Partido Nacional. Esa fórmula de burlarse de los opositores y de agraviar ya la usó Cristina Kirchner, y así le va a ir en pocos días. Vázquez cometió la imprudencia de meterse en la campaña argentina apoyando a Scioli y advertido del error luego de la primera vuelta llamó a Macri, que no lo atendió “porque estaba en una reunión”. Lo ignoró como respuesta a su apoyo al peronismo. El problema para Uruguay es que en pocos días puede ser presidente argentino. Un papelón. Vázquez está desconectado de la gente, viaja al exterior pero abandonó hace meses el contacto con los uruguayos. No sale de gira, no se lo ve. Teme la crítica popular y para peor cada vez que viaja, Mujica le organiza una contragira para competirle en la atención de los medios. Como si fuera poco, Maduro le tomó el pelo. Cobró la plata del petróleo pero no paga los alimentos uruguayos como se comprometió. Las empresas lácteas confiaron en la negociación de Vázquez con el venezolano y ven que éste lo embromó No se reúne con el Poder Judicial, lo emplazó el plenario del FA, ataca mal a la oposición, mete la pata apoyando a Scioli y lo embroma Maduro. Y la economía complicada. El presidente nos preocupa y todavía falta mucho.

 

Javier García

Estrepitoso silencio.

De esta forma calificó el ex Presidente socialista Ricardo Lagos la actitud de América Latina respecto de la grave situación de Venezuela. Dijo asimismo que los Presidentes de nuestra región no se animan a decir nada por temor a ser calificados de injerencistas. En definitiva, al menos yo lo entendí así, para él, el silencio se ha convertido en una plomiza complicidad con un régimen, ya no un gobierno que viola los derechos humanos y las libertades como lo hicieron las dictaduras de las décadas de los 80.

Mientras tanto pasan los días y parece habitual que ocurran algunas cosas que son aborrecidas cuando se recuerda el pasado y las dictaduras de nuestra región. Persecución de opositores, prisión injusta, justicia conducida, fiscales presionados y orientados provocar el escarnio, utilización del estado y sus recursos para beneficio partidario, fuerzas armadas ideologizadas al servicio del capricho de los dirigentes y en ocasiones integrantes de ellas secuaces de actividades ilegales y mafiosas. Estas son las formulas de los autoritarismos contemporáneos, cuya cara más visible y patética la muestra la Venezuela actual y sus cuadros dirigentes encabezados por Maduro.

Detrás de este escenario, la perversa influencia de Cuba, ahora entretenida en su transa con el imperio réprobo, como vía de escapar con algo de vida y dinero del foco que mostrará las miserias practicadas durante más de cincuenta años justificadas por la ideología igualitarista que resultó el triunfo de la probreza, el desinterés y la desesperanza. La combinación de ideología materialista, el desprecio por la libertad y los derechos naturales del ser humano, la ambición de mantener el poder por los medios que sea y el nepotismo expresado impúdicamente hasta la dinastía, hacen que ciertos regímenes de nuestra América Latina sean una caricatura despreciable que corre el riesgo de contagiar, porque lo ha hecho en varios países.

Y en este panorama, con timidez que se convierte en complicidad, cuando nos decidimos a impulsar acciones de propaganda, de visibilización de la cruel realidad venezolana, de la violación mas desprejuiciada de derechos garantías, que pone en riesgo la vida y la salud de los perseguidos, hay quienes tienen tiempo para las especulaciones sobre formalismos y comportamientos políticamente correctos que no son otra cosa que placebos para la conciencia.

En estos días el Partido Nacional ha desplegado una fuerte campaña para lograr que el Parlamento designe una Delegacion multipartidaria para asistir a las elecciones en Venezuela que se realizan el 6 de Diciembre. Y lo ha hecho consciente de las dificultades que la concreción de tal iniciativa tiene, no porque la causa no se justa e indiscutible. En el decir de Lagos queremos romper con un grito estrepitoso el silencio estrepitoso que se posó sobre nuestra región y que sordina el reclamo de los demócratas venezolanos. Es el momento de conocer con claridad las posiciones de los partidos en nuestro país, es el momento de tomar una resolución valiente, que arriesgue acometer un liderazgo que nadie parece querer asumir, es el momento de decidir que como parlamentarios democráticos queremos ver que ocurre en un país hermano y dar crédito de un proceso que en un sentido o en otro tendrá consecuencias graves en el tiempo.

Veremos que ocurre aquí, si los paladines de los DDHH y las Libertades se comportan o demuestran que homologan dictaduras y autoritarismos porque creen en las bondades de cierta ideología a la que adjudican más virtudes que a los derechos connaturales al ser humano. No vamos a admitir vericuetos o reflexiones alambicadas que justifiquen la ausencia de compromisos con las reglas democráticas que nos obligan por convicción ética y a los que no la tienen por tratados y protocolos.

Nosotros, como lo manda nuestra historia y las definiciones irrenunciables de nuestros principios estamos y estaremos del lado de la Libertad, aquí, en Venezuela y en donde sea.

Jaime Trobo