Diputado Martín Lema: farmacias sin aval y obras en "negro" en los hospitales

Diputado Martín Lema: farmacias sin aval y obras en "negro" en los hospitales

Diputado Martín Lema: farmacias sin aval y obras en “negro” en los hospitales

Farmacias inhabilitadas y más faltas de tercerizadas

Auditorías internas de la Administración de Servicios de Salud del Estado develan ola de irregularidades en hospitales.

Una serie de auditorías internas llevadas a cabo por la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) y a las que accedió El País, dan cuenta de una gran cantidad de irregularidades en las Unidades Ejecutoras, es decir en los hospitales públicos en manos de la institución. Estas van desde contrataciones directas —sin licitación mediante— de empresas tercerizadas, a farmacias y laboratorios que funcionan sin el aval del Ministerio de Salud Pública (MSP), y obras de mantenimiento no declaradas al Banco de Previsión Social (BPS).

Una auditoría llevada a cabo en junio de este año en el Centro de Salud de la Costa, ubicado en Solymar —la cual corroboró fallas ya advertidas en un control realizado en 2013— y que, según la página web de ASSE, "atiende a más de 25.000 personas, con un alto porcentaje de niños", develó que la farmacia del centro carece de la habilitación del MSP, que no se realizan los controles de heladera y temperatura ambiente correspondientes, que el depósito no tiene seguridad para los medicamentos, y que un control de stock arrojó diferencias entre lo que debía haber y lo que había.

Similar situación es la que atraviesa el laboratorio de este centro de salud, que no cuenta con habilitación del MSP, como tampoco tiene la de Bomberos. No hay control de las temperaturas de las heladeras. No cuenta con un generador de energía, no hay extintores de fuego y tampoco llevan registro de los residuos contaminados.

Tercerizadas.

La semana pasada El País dio a conocer los datos de una auditoría externa llevada a cabo en ASSE, que daba cuenta de empresas que tenían a sus trabajadores en negro y otras que pagaban por debajo del laudo a sus empleados, entre otras irregularidades. Ahora, las auditorías internas, que salieron a luz luego de que el diputado nacionalista Martín Lema le reclamara con insistencia a la presidenta de esa administración, Susana Muñiz que las haga públicas (ver aparte), dan cuenta de más faltas y desprolijidades por parte de varios de los hospitales públicos.

El caso más escandaloso quizá sea el del Hospital de Trinidad, en Flores, donde se detectaron situaciones de conflicto de intereses con parte del personal, que al mismo tiempo que cobraba un sueldo como dependiente de ASSE ejercía cargos de dirección y/o supervisión en una empresa tercerizada que trabajaba para el centro de salud. En ese mismo hospital, así como en el Centro Departamental de Canelones, se detectaron empresas que no estaban al día con el BPS y tampoco con la Dirección General Impositiva (DGI).

En tanto, en el caso del Hospital Español, se advierte que no se pudo constatar el trabajo de encargados o supervisores, pese a que la actividad de estos sí aparecía registrada en las facturas. En el mismo centro, las tercerizadas no entregaron a quienes hicieron las auditorías las planillas de trabajo.

También se señala que una de las empresas contratadas por el Hospital Español cobró a ASSE el dinero correspondiente a la media hora de descanso de los trabajadores, pese a que el pliego licitatorio manifestaba que de esto se tenía que hacer cargo la firma.

En el caso del Maciel, se advierte sobre contrataciones directas que deberían haberse llevado a cabo por licitación. Por otra parte, se destaca en este centro de salud el fuerte control llevado a cabo sobre el cumplimiento de los horarios, a veces a través de inspecciones sorpresivas.

En el Centro de Canelones, contrariamente, se devela que "el programa de reloj control es insuficiente para las necesidades de la Unidad Ejecutora", y que "la información procesada expone inconsistencias".

Arquitectura.

En diciembre de 2013 se llevó a cabo una auditoría para evaluar las obras que se estaban llevando a cabo en varios Unidades Ejecutoras de ASSE. En referencia a las Comisiones de Obras de la División Arquitectura de la Administración, el informe advirtió que "las debilidades del control interno detectadas en su organización y funcionamiento, impactan en la eficacia y eficiencia de su gestión administrativa, financiera y contable".

Esta auditoría develó, entre otras cosas, que hay obras de mantenimiento que no fueron inscriptas en el BPS, y que los avances de las obras no forman parte de las rendiciones y que, por lo tanto, no sea posible controlar que lo facturado corresponda con el avance de los trabajos.

La auditoría interna de ASSE también dio cuenta de algo que ya señalaba la externa llevada a cabo sobre el contrato con tercerizadas: "...la dificultad de acceso y la escasez de la información" brindada.

Fuera de control.

La gran mayoría de las auditorías llevadas a cabo en la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) fueron ordenadas por los anteriores jerarcas cuando el exdirector en representación de los trabajadores, Alfredo Silva, fue procesado en junio del año pasado por una maniobra de sobrefactuaciones llevada a cabo a través de la empresa Buena Estrella, que se encargaba de la limpieza del Hospital Maciel.

Silva fue acusado ante la Justicia por directores de hospitales de haber ejercido presión sobre ellos para contratar a la asociación civil Buena Estrella, que además de ocuparse de la limpieza del Maciel, también estaba a cargo de esta tarea en el Instituto Nacional del Cáncer (INCA) y de los centros de salud públicos de Pando y Rivera.

Las empresas tercerizadas que trabajan en los hospitales públicos suelen encargarse de los servicios de limpieza, vigilancia, mantenimiento de áreas verdes, camilleros y portería.

La semana pasada, entrevistada por El País, la presidenta de ASSE, Susana Muñiz, expresó que "ni en un quinquenio, ni en dos, ni en tres, el Estado va a poder absorber a los funcionarios (tercerizados), porque en realidad es una cantidad muy importante". Y añadió:

"Las tercerizadas tienen una alta rotatividad del personal, y lo cierto es que se nos han generado problemas también en los controles".

La semana pasada, cuando ASSE entregó las auditorías al diputado Martín Lema, la Administración decidió echar del Estado a Silva por "falta grave".

"ASSE es ejemplo de deficiencia, malgasto y falta de transparencia"

"El 10 de junio el directorio de ASSE compareció ante la Comisión de Salud de Diputados por diversos temas. Cuando le consultamos sobre los resultados de las auditorías realizadas por contrataciones de empresas tercerizadas, las autoridades solicitaron tiempo para hacer entrega de los mismos.

Ante la falta de novedades, el 3 de agosto solicitamos las auditorías a través de un pedido de informes. Esa información no fue entregada por ASSE a pesar de que estaban vencidos los plazos legales para contestar, lo que provocó que citáramos a su directorio nuevamente para exigir que nos brindaran los resultados de las auditorías", precisó a El País el diputado nacionalista Lema, a quien le hicieron entrega de los resultados de las auditorías recién la semana pasada.

"Hay que dejar bien en claro que ASSE no nos dio la información que solicitamos disponiendo de la misma, lo que describe la falta de transparencia y los obstáculos para poder llevar a cabo el control parlamentario. ASSE es ejemplo de malgasto, administración deficiente y falta de transparencia", insistió.

Para Lema, "hay un caos en el cuidado y la buena administración de los fondos públicos", ya que "la cantidad de irregularidades en adjudicaciones y en controles describe una gestión deficiente".

Fuente: El País

Related Articles

Close