El senador Javier García pide información sobre los chequeos. Inquieta la inequidad entre ASSE y privados.

Las mujeres embarazadas que llegan correctamente controladas al momento del parto son el 94,5% en una Institución de Asistencia Médica Colectiva (mutualista) y el 46% en la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE).

La atención de los niños de un año, en tanto, que recibieron todos los chequeos (10 controles y certificado de vacunación según pautas) también varía dramáticamente dependiendo del prestador: en las mutualistas 96,5% mientras que en ASSE 34,1%. En base a estos datos nacionales, oficiales y públicos que maneja el Ministerio de Salud Pública (MSP), el senador del Partido Nacional, Javier García presentó ayer un pedido de informes para el MSP y ASSE ante las “preocupantes” diferencias.

“Los recursos destinados a ASSE prácticamente se triplicaron en los últimos años, eso es objetivo, como también lo es que los usuarios atendidos allí disminuyeron significativamente (aproximadamente 400.000 usuarios menos sobre todo menores de edad). Esto significa que ASSE tiene más presupuesto para atender menos pacientes, es decir mucho más dinero por paciente (…) Es obvio que la sola asignación de recursos no es por sí sola una garantía de equidad ni de calidad en la prestación de los servicios, pero un aumento tan significativo de los mismos debería verse reflejado por lo menos en aquellos indicadores básicos como las metas asistenciales más primarias y elementales”, asegura García en el pedido.

El legislador insiste en que la brecha con el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) no debería ser tal ya que “se destina prácticamente los mismos recursos” para atender a un paciente de un hospital de ASSE que a otro atendido en una mutualista.

“El SNIS tenía entre sus objetivos principales la equidad en las prestaciones y en la calidad de los servicios brindados entre los distintos prestadores. Durante estos años fue común escuchar a las autoridades del MSP y de ASSE destacar la inversión que los uruguayos destinamos a la salud y cómo se refleja eso en los recursos otorgados a los usuarios más carenciados, que en términos generales y mayoritariamente se atienden en las dependencias de ASSE de todo el país. Estas cifras no hablan de equidad sino de inequidades profundas y de un SNIS que no cumplió con el objetivo proclamado, por lo menos en esto”, afirma García.

El legislador, que esperará las respuestas para hacer un análisis, aventura que puede ser un problema de gestión o estructural pero asegura, en cualquier circunstancia, que “es grave” y deberá ser explicado por los jerarcas.

Fuente: El País