Entrevista al edil Diego Rodríguez en el Semanario Voces

Entrevista al edil Diego Rodríguez en el Semanario Voces

Entrevista al edil Diego Rodríguez en el Semanario Voces

¿En qué barrio naciste?

En La Teja, en la calle Emilio Romero esquina Berindague. Soy integrante de una familia obrera: mi madre trabajaba en la UTU y mi viejo en COME. ¿Y ahora dónde vivís? En el Cordón, en Mario Cassinoni entre Chaná y Guaná.

 ¿Qué estudiaste?

Licenciatura en Ciencias de la Educación en la Universidad de la República. Luego hice la tecnicatura en comunicación en la UTU. Ahí pasé los dos mejores años de mi vida en cuanto al estudio y fue donde más aprendí de la profesión.

¿Ejerciste el periodismo?

Fui periodista en La República (año 2003 y 2004) y después me fui a México tras obtener una beca en el diario El Universal. Cuando volví a Uruguay trabajé en El Observador y lo dejé para dedicarme a la política.

¿Cuál es tu objetivo como edil departamental?

Yo empecé a militar en las sombras porque ejercía el periodismo y siempre traté que una cosa no interfiriera con la otra. Integré el órgano de la Comisión Nacional de Jóvenes que tiene voz y voto en el Directorio del Partido Nacional y se dio la posibilidad de integrar la lista 1 de Álvaro Garcé y acá estoy como edil.

 ¿Por qué hago política?

Será un poco trillado, pero lo hago para cambiarle la realidad a la gente o por lo menos ayudarla a cambiar la realidad del barrio. Fuimos a Flor de Maroñas dos veces, la primera escuchamos a los vecinos y la segunda les llevamos las mociones que presentamos a partir de sus reclamos. Sonará un poco poético, pero una vecina vino y me dijo “Che Diego, sos el único que vino acá y sos una luz en el barrio”. Le respondí que lo único que yo estaba haciendo era cumplir con mi trabajo. Pero lo que me dijo la vecina -tal vez porque recién empiezo y me emociona-, me terminó motivando para seguir trabajando en esa línea, la línea de ir, hablar y tratar de ayudar. Sos electo por La Concertación pero en tu despacho veo banderas del Partido Nacional y un retrato de Saravia.

¿Por qué no hay una bandera de La Concertación?

Somos el Partido Nacional dentro de La Concertación. La gente estaba pidiendo una nueva herramienta y eso fue lo que se creó con La Concertación. Yo me siento blanco. Soy edil de La Concertación pero me considero blanco, soy blanco como hueso de bagual.

¿Cómo ves a Daniel Martínez como intendente?

Lo conocí cuando yo era periodista y él era Presidente de Ancap. Me parece un tipo con mucha capacidad de trabajo, que posee una herencia maldita, aunque la frase pueda sonar muy dura. De hecho Mariano Arana se enojó conmigo porque un día lo dije en la Junta. Daniel, como ingeniero, tiene una visión macro de lo que se puede hacer en la ciudad, pero abre un cajón y ve determinada cosas que se hicieron mal en el pasado y por eso se le puede ir trancado la gestión. Con el Partido Nacional puede contar para mejorar la ciudad. En mi discurso de asunción fue lo que le dije mirándolo a los ojos. Pero también seremos fi eles fi scalizadores y lo que haga mal se lo marcaremos.

¿Pensás en tu futuro político?

No lo pienso. Lo que sí quiero es hacer una buena gestión en estos cinco años. ¿Saravia o Luis Alberto de Herrera? Los dos.

¿Por qué tu líder es Lacalle Pou?

En un líder que contagia mucho. Integro la Lista 404 de Lacalle Pou y desde ahí veo un joven y transgresor que contagia, con un discurso llano y directo, que tiene una muy buena cabeza. Es un líder que piense en el trabajo en equipo. Tal como dijo él: “se terminó el tiempo del caudillismo y empezó el tiempo del trabajo en equipo” y así se logran las cosas. Vamos con el estigma blanco. Si sos blanco, entonces andás en 4 x 4.

¿Andás en 4 x 4?

Ojalá pero no. Tengo un auto, un “Golcito” del 99 que me compré porque me robaron el Chevette del 81 que me compré con mucho esfuerzo. Yo tenía 24 años y ahorré dos años, pesito por pesito. Me lo robaron una vez y apareció, luego me lo volvieron a robar y cobré el seguro. Con eso y algunos manguitos más me compré el Gol hace cuatro años. ¿Usás camisa Polo? No. Tengo una para ir a algún cumpleaños. Un día fui y me compré una de esas porque Porque sos blanco… (risas) No, me la compré porque era linda.

 ¿Tenés campo?

No. Soy de clase media, de familia trabajadora, es decir, no soy el blanco que ven los del Frente Amplio. ¿Qué otro estigma cargan? Que somos cajetillas.

¿Lo sos?

No. Si me visto bien es porque me gusta.

¿Te molesta esa estigmatización?

Sí, me molesta. Tendremos cajetillas como también los tiene el Frente Amplio. Yo veo muchas camionetas Mercedes con pegotines del Frente Amplio. Si querés tener una 4 x 4 y votar al Frente Amplio está bien. Pero que nos estigmaticen a nosotros como que todos somos “cajetillas”. A veces me caliento, inclusive con amigos que son del Frente Amplio, porque cuando no tienen nada que decirte te responden “dale, blanco cajetilla”.

 ¿Hay un corrimiento de la juventud, que pasó del Frente Amplio al Partido Nacional?

Hay muchos jóvenes que quizás no están tan ideologizado por el Frente Amplio. Sobre todo aquellos que votaron en 2005 al Frente Amplio y que además votaron por primera vez. Ya no se da tanto lo de votar según lo que se mama de la casa, sino que el joven vota de acuerdo a su conveniencia, o porque está aburrido del Frente Amplio en el gobierno. El Partido Nacional capta votos, y de hecho creció en 50.000 votos en Montevideo. La fi gura de Luis es muy importante y que llama a los jóvenes, pero además tenemos atrás un programa y un partido de 180 años de historia.

¿Y vos quién sos?

Un tipo al que le gusta el fútbol, soy amigo de mis amigos, con códigos, una persona que ama la política como servicio para la gente. Soy un blanco que vive hablando de política, y eso es un defecto porque en los asados y los cumpleaños es de lo único que hablo y reconozco que aburro, pero considero que hay que reivindicar la política. Soy un hijo de la clase obrera.

 

Fuente: Semanario Voces

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