La historia de Juan.

La historia de Juan.

La historia de Juan.

Juan es un uruguayo como tantos. Nació en un hogar de bajos recursos, en un barrio montevideano bien al norte de Avenida Italia. En su familia todos tienen claro el año de su nacimiento: fue a principios de 2004, el año en que, por primera vez, ganó las elecciones el Frente Amplio.

Casi en el mismo momento en que Tabaré Vázquez asumía la presidencia de la República, Juan, con un año recién cumplido, empezó a asistir a un centro CAIF. Su madre tenía que trabajar todo el día y esa solución le resultó muy adecuada. En el barrio algunos le dijeron que debía agradecer la posibilidad de acceder a un centro CAIF al gobierno del Frente Amplio. Pero no era verdad. Los centros CAIF existen desde el año 1988, hace más de un cuarto de siglo.

En el año 2008, con cuatro años recién cumplidos, Juan ingresó a un jardín de infantes público y gratuito. Algunas personas le dijeron a su madre que la posibilidad de acceder a ese jardín era obra del gobierno de Vázquez, pero tampoco era cierto. El gran crecimiento de la educación inicial ocurrió en la segunda mitad de la década de los 90. Entre 1995 y el año 2000, la matrícula de la educación inicial pública (alumnos de 3 a 5 años de edad) pasó gruesamente de 50 a 85 mil inscriptos. Desde entonces apenas se ha modificado (aunque sí aumentó la matrícula de la educación inicial privada).

En el año 2010, justo cuando José Mujica asumía como presidente (“educación, educación, educación”), Juan ingresaba a primero de escuela. Desde entonces ha venido pasando de año, para orgullo de toda su familia. Si la maestra lo promueve, quiere decir que está aprendiendo.

Lo que la familia de Juan no sabe es que, desde hace una década, las tasas de repetición en primaria se han hecho bajar artificialmente mediante presiones informales que no quedan registradas en ningún lado pero cuya existencia es ampliamente reconocida por los docentes. En el año 2004, la tasa de repetición en las escuelas públicas rondaba el 9%. Ahora se ubica en el 5%, es decir, casi la mitad.

En marzo del año que viene, Juan, con 12 años recién cumplidos, va a ingresar a primero de liceo. Y es probable que él y su familia se lleven una sorpresa desagradable. Porque, si bien la repetición en sexto año de Primaria está hoy por debajo del 2%, la repetición en el primer año del Ciclo Básico anda por encima del 30%. Cuanto más bajó la repetición en Primaria, más subió en el Ciclo Básico. La triste verdad es que casi todos los alumnos de Primaria pasan de año, pero los que realmente aprenden son muchos menos. Al final las cifras no mienten.

En marzo del año 2020, cuando el presidente Vázquez esté entregando la banda presidencial, Juan habrá cumplido 16 años. Es probable que a esa altura haya decidido dejar de estudiar. El mal funcionamiento de los centros de enseñanza, la inadecuación curricular, la pérdida de clases, la falta de vínculos personalizados con los docentes, expulsan en masa a los alumnos como él. El 35% de los chicos de 16 años que provienen del 20% de hogares más pobres ya dejó de estudiar a esa edad. Juan tiene una posibilidad en tres de estar entre ellos. Si su hogar pertenece al segundo quintil de ingresos, tendrá una posibilidad en cinco de haber abandonado los estudios con sólo 16 años. Toda una hipoteca sobre su futuro.

Y eso sí se lo deberá a los gobiernos del Frente Amplio.

Pablo Da Silveira

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