“Eterno mirar al pasado”. Editorial del diputado Gustavo Penadés

El gobierno y el Fren-te Amplio sostienen permanentemente -palabra más o menos- que nada bueno hubo hasta el 2005, y que lo que hoy de malo hay es consecuencia del pasado. Parece mentira, pero se dicen cosas como que antes del Fonasa los uruguayos no tenían Salud, o que las políticas sociales son una creación de estos años. Hasta se desarrollan teorías que sitúan la raíz de la inseguridad pública en las políticas de los gobiernos anteriores.

La respuesta condicionada ante cualquier crítica es siempre la misma: la raíz de los problemas está en el “antes”; sea el 2004 o los ’90. Lo que no terminan de darse cuenta es que ya pasaron 13 años de gobiernos frenteamplistas y 23 años desde que los blancos fueron gobierno.

El Uruguay de aquellos años era bien diferente. El mundo cambió. Aparecieron la madera, la celulosa y la soja; y el valor de la carne no tiene nada que ver con el de antes. Cambiaron las costumbres, la tecnología, las comunicaciones, las corrientes de inversión, y muchas otras cosas. En 2005 el país estaba dejando la crisis atrás y subía el empleo, augurando años en que la coyuntura externa fue tremendamente favorable.

Pasados tantos años, el Frente Amplio no puede afirmar que no es responsable de lo que está pasando con la inseguridad pública; de que no es responsable de los problemas que existen en la Educación, en la Salud, en la persistencia de los asentamientos, la afectación del medio ambiente, y suma y sigue.

Claro que ni al Frente Amplio ni a ningún partido político se le puede exigir que mágicamente resuelva los temas. Lo que sí se le puede y debe exigir es que trace un rumbo y lo siga para, más o menos rápidamente, lograr resultados. Acá ni se trazó el rumbo ni se van logrando resultados. Pasados tantos años en que el dinero no fue el problema, y en que se tuvo mayoría parlamentaria, muchísimos asuntos se analizan y discuten como si fuera la primera vez que aparecieran. En muchos temas, además, es visible la puja constante entre los representantes políticos y sindicalistas -todos frentistas- como claramente se ve en la Salud y en la Educación.

Durante estos años el Partido Nacional criticó, pero también aportó en la discusión parlamentaria, partidaria y sectorial. Sin ir más lejos, hace pocos días, el senador Lacalle Pou le ofrecía al gobierno, tal como lo hace anualmente, un conjunto de ideas y propuestas sobre una variada temática.

El partido que gane las próximas elecciones lo hará seguramente sin mayorías parlamentarias. Esto implica retomar la cultura del diálogo político, de la negociación y de los acuerdos, prácticas estas que hacen a la esencia de la cultura democrática. Proceder de esa manera conlleva aceptar las diferencias, ser receptivo al pensamiento del otro sin descalificar a priori sus ideas. Implica abandonar la cultura del “nosotros y ellos”, de los “buenos y los malos” que es la base de la prédica de muchos sectores del Frente Amplio. Estos han preconizado que la “izquierda” era la suma de todo lo bueno, presentando al resto de los partidos como la encarnación del mal.

Empezar a solucionar el tema de la seguridad pasa, también, por dejar de mirar al pasado, aceptar los errores y buscar consensos políticos y sociales para políticas y medidas eficaces y de largo aliento.

Gustavo Penadés

Propuestas del senador Luis Lacalle Pou punto por punto.

Las críticas del líder blanco a la gestión de Tabaré Vázquez y las propuestas para cambiar la pisada

Desde hace dos años, cada 2 de marzo el senador nacionalista Luis Lacalle Pou se para poco después de la hora 19 en un auditorio y presenta una serie de propuestas para el país que fueron preparadas junto a sus equipos técnicos. Si bien la sala está llena de sus seguidores y Lacalle Pos los mira, no les habla directamente a ellos. Su discurso está dirigido al presidente Tabaré Vázquez y al resto del gobierno. Este 2 de marzo no fue la excepción, y el líder del sector Todos presentó ideas agrupadas en nueve puntos, a los que se le sumó el apoyo a iniciativas de otros grupos opositores.
Lacalle Pou habló de “tender puentes”, de mostrar que existe unidad con el resto de los partidos fuera del gobierno, y quiso dejar claro que el próximo 2 de marzo no será un evento más, sino el comienzo de su campaña para que el Frente Amplio deje de ser gobierno. El lunes 5, el senador nacionalista y su equipo le remitieron el documento al presidente Vázquez. Lacalle entiende que todas las ideas presentadas se pueden llevar a cabo a lo largo de este año y aún aguarda la respuesta del mandatario. ¿Qué critica y qué propone Lacalle Pou en el casi centenar de páginas del documento que tiene al gobierno del FA como principal destinatario?

Educación


Situación
Los centros educativos no tienen autonomía en la mayoría de los aspectos de gestión. Esto se intentó cambiar con el plan Promejora, desarticulado en 2015.
Crítica
“El centralismo y la burocracia están más fuertes que nunca”, indica, y señala que medidas como modificar el régimen de elección de horas, no se han podido concretar.
Propuesta
Que el gobierno “exija” aplicar el artículo 41 de la ley general de educación que obliga a concentrar horarios de docentes en un solo centro, que debe disponer de fondos propios para mantenerse.

Seguridad


Situación
El Ministerio del Interior acordó con sindicatos policiales el pago de nocturnidad a los efectivos, que tengan armas largas en los patrulleros y un arma intermedia para repeler delitos.
Crítica
“El país está viviendo una crisis de seguridad interna. Cada vez hay más delitos y son cada vez más violentos. Estamos perdiendo el país que fuimos siempre”.
Propuesta
Insistir con un proyecto de ley sobre legímita defensa policial, para que los policías puedan usar el arma ante ataques y que la primera hipótesis sea que la usaron para defenderse.

Tránsito


Situación
El Poder Ejecutivo, la Unidad Nacional de Seguridad Vial y el Congreso de Intendentes se encuentran discutiendo el borrador para una tercera Ley de Tránsito y Seguridad Vial.
Crítica
Califica de “epidemia” la cantidad de muertos en siniestros de tránsito, que en 2017 fue de más de uno por día y cuestiona que se esté lejos de la meta de reducción para 2020.
Propuesta
Crear un Plan Nacional de Emergencia Vial con una estrategia de educación, actualización de señales y normas de tránsito, mejora de infraestructura y de respuesta médica.

Consejos de salarios


Situación
Se inicia una nueva ronda de negociación con lineamientos que establecen como punto de partida una suba nominal del salario de 6,5% a 8,5% según la realidad sectorial.
Propuesta
Presentar pautas salariales tempranas y precisas, exigir el estricto cumplimiento de plazos y encomendar al Ministerio de Trabajo medios para que los grupos puedan reunirse de forma ágil, entre otras.
Crítica
El documento cuestiona que se pierdan “millones” de jornadas de trabajo en las rondas salariales, así como los porcentajes altos de conflictividad que perjudican a la productividad.

Precios de los combustibles


Crítica
“El precio de los combustibles es más caro que en los países con los que se compite para venderle al mundo y no habrá condiciones para dar trabajo a más gente”.
Propuesta
Libre importación del combustible, habilitar estaciones de servicio que se abastezcan de los proveedores que crean más convenientes y que ANCAP cambie la política de precios.
Situación
Para la ministra de Industria, Carolina Cosse, es un “disparate” proponer libre importación pero reconoció la importancia de tener precios competitivos.

Energía eléctrica


Situación
En promedio, las tarifas de la luz han subido por encima de la inflación. En siete años se duplicó la cantidad de usuarios de la tarifa más barata.
Crítica
El gobierno utiliza “las tarifas para resolver sus problemas de caja” y se paga “por la electricidad más de lo que se paga en muchos países del mundo”.
Propuesta
Aprobar una ley de fortalecimiento de reguladoras para tener mayor transparencia, hacer un ordenamiento fiscal y que UTE se concentre en su rol fundamental y no en otras tareas.

Problemas del agro


Situación
El movimiento Un Solo Uruguay continúa con movilizaciones y se bajó de la mesa de negociación con el gobierno, que respondió a sus reclamos por cadena nacional.
Crítica
El deterioro en el agro tiene “múltiples causas pero casi todas son responsabilidad del gobierno”: el peso de los impuestos, tarifas altas y aislamiento comercial.
Propuesta
Reducir el déficit fiscal, libre importación del combustible y “alivio impositivo” para el que propone que el Impuesto al Patrimonio pueda descontarse del Impuesto a la Renta.

Diseño de una regla fiscal


Situación
El ministro de Economía, Danilo Astori, ha dicho que una regla fiscal flexible, que promueva una conducta fiscal prolija, es el mejor sistema que se puede aplicar.
Crítica
“Pese a lo que ha afirmado el oficialismo, en Uruguay no tenemos una regla fiscal. Existe una ley de tope de endeudamiento que hubiera podido cumplir ese papel, pero no lo cumple”.
Propuesta
Que un equipo del gobierno y técnicos propuestos por partidos con representación parlamentaria, elaboren una regla fiscal “para eliminar o acotar la discrecionalidad” en gastos e impuestos.

Infraestructura


Situación
Hace poco más de un mes, el Ministerio de Transporte emitió un comunicado que insta a circular con precaución en 21 rutas que tienen tramos que están en obras.
Crítica
“El shock de infraestructura anunciado a principios del actual gobierno nunca llegó. El plan de obras por casi US$ 12 millones fue poco más que una conferencia de prensa”.
Propuesta
En materia vial, concentrar obras para atraer a grandes empresas en Proyectos de Participación Público -Privados, e impulsar medidas de las que participen las empresas más chicas.

Entrevista al Dr. Mario Arizti en el semanario Crónicas


“Aspiramos a que los actores sociales se pongan de acuerdo en reformular la Ley de Negociación Colectiva” Cumplir Con las observaciones de la OIT


El exviceministro de Trabajo y Seguridad Social, y actual asesor de Luis Lacalle Pou, Mario Arizti, dialogó con CRÓNICAS sobre la próxima ronda de negociaciones salariales. De esta manera, calificó a la negociación colectiva como un instrumento “formidable”, y analizó los lineamientos presentados por el gobierno, como así también las propuestas de la fuerza política que representa.

– ¿Cómo observa el Partido Nacional la próxima ronda de los Consejos de Salarios?

– Los Consejos de Salarios son una forma de negociación colectiva muy importante para el Uruguay. En la campaña electoral anterior, en nuestro programa de gobierno, hicimos un desarrollo de cómo deberíamos encarar este tema. Los Consejos de Salarios corresponden a una ley bastante vieja, por tanto, quizás deberíamos aggiornar algunos aspectos que son muy importantes para el salario de los trabajadores y para que las empresas sepan cuál es su costo laboral de aquí al futuro.

– ¿Cuáles son esos aspectos para actualizar?

– Uruguay tiene un sistema de medición colectiva muy centralizada en la rama de actividad. Esto significa que dentro de una misma rama de actividad conviven diferentes empresas muy diferentes, ya sea en tecnología o en competencia; entonces hay demasiada heterogeneidad. Debemos buscar algo que se ajuste para disminuir esa heterogeneidad, y no tratar a todos por igual porque no todas las empresas tienen la misma capacidad, rentabilidad o competitividad. Hoy los bienes transables son menos competitivos que otros sectores, por lo tanto, es lógico que haya un tratamiento diferencial. Diría que la mayor observación es la diferencia en la heterogeneidad de las empresas.

– ¿Qué análisis hace de los lineamientos presentados por el Poder Ejecutivo?

– En primer lugar, que utiliza un formato similar a las instancias anteriores. Es decir, ajustes nominales, diferenciado por el dinamismo de diferentes sectores: sector dinámico, sector medio y sector con problemas. O sea, que es el mismo formato de la última ronda salarial.

Segundo, se reconoce que realmente hay un problema de empleo. Los guarismos dados en los lineamientos demuestran claramente que tenemos un problema de empleo y que las diferentes mesas de negociación deberán tener como prioridad que en las respectivas negociaciones no se produzca pérdida de empleo, o que esto sea un impedimento para la contratación de mano de obra. Hoy realmente hay una tensión muy grande entre, por un lado, los trabajadores en forma legítima pidiendo un crecimiento del salario real, y por otro lado, el gobierno cuidando el tema del empleo. Porque hay una reducción de puestos de trabajo y de pérdida de empleo bastante grande.

Y tercero, siguen estando ausentes elementos importantes, como el tema productividad, que es un asunto que en algún momento hay que ponerlo arriba de la mesa y estudiarlo, analizarlo e incorporarlo a la lógica de negociación.

– ¿Cómo se debería enfrentar la pérdida del empleo?

– Los actores sociales y el gobierno, como promotor de las relaciones laborales, deben tratar de que el salario del trabajador no pierda poder adquisitivo. Hubo un crecimiento de salarios real verdaderamente importante, cosa que aplaudimos y celebramos. Hay que cuidar ese poder adquisitivo del salario y, a su vez, no perder de vista que un aumento desmedido de salarios puede traer como consecuencia una afectación del empleo. Y vuelvo un poco a lo primero: no todos los sectores están en igualdad de condiciones. El sector exportador tiene su propia realidad, el de industria tiene la suya, y dentro de esos sectores también hay muchas diferencias.

– Muchos especulan que, debido a la magnitud de esta ronda, no habrá otra hasta el 2020, lo cual implica que la siguiente se dará en el marco de un nuevo gobierno. ¿Cómo ve este factor?

– Cuando llegue el nuevo gobierno, sea el que sea, y venzan los convenios colectivos, se deberá hacer un llamado al Consejo Superior Tripartito. Y si el Partido Nacional es gobierno, nos gustaría darle un mayor protagonismo a ese Consejo.

Dentro de las relaciones laborales, la negociación colectiva es un instrumento formidable para que trabajadores y empresarios acuerden las condiciones de trabajo de acuerdo con el precio y sector. Y los Consejos de Salarios son un instrumento muy apto para la fijación de salarios.

¿Qué sería lo ideal? Que el ajuste nominal de los salarios contemple el factor de la inflación para que no se pierda poder adquisitivo, pero que el crecimiento real del salario se dé por la influencia de otros factores. Ahí aparece el tema de la productividad, que está en la agenda de nuestro partido. En las medidas presentadas el año pasado ya veníamos advirtiendo que era muy importante formar un equipo de trabajo tripartito para elaborar indicadores de productividad y, si tenemos la inflación controlada, es el mejor momento para incluir este factor de productividad.

“Cuando llegue el nuevo gobierno, sea el que sea, y venzan los convenios colectivos, se deberá hacer un llamado al Consejo Superior Tripartito. Y si el PN es gobierno, nos gustaría darle un mayor protagonismo a ese Consejo”, expresó Mario Arizti.

– En una nota de la semana pasada en CRÓNICAS, se analizó que, mientras los trabajadores quieren seguir con el actual sistema tripartito, los empresarios buscan cambiar a una negociación bipartita. ¿Cree que esta medida será llevada a cabo? ¿Cómo afectaría a futuros Consejos de Salarios este cambio de negociación?

– Ahí hay una diferencia entre los actores sociales, pero lo primero que tenemos que hacer es cumplir con la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Este organismo dice que tienen que haber condiciones de trabajo en forma bipartita. Esa es una de las observaciones que tiene la Ley de Negociación Colectiva y que todavía Uruguay no ha podido vencer. Nuestra aspiración es que los actores sociales se pongan de acuerdo en reformular la Ley de Negociación Colectiva y cumplir con todas las observaciones de la OIT, que sería el mejor escenario. Un segundo escenario sería que el gobierno presentara un proyecto de ley al Parlamento, cumpliendo con las observaciones de la OIT. El tema va por ahí: que los Consejos de Salarios tengan su foco en los salarios mínimos por categoría y que el Estado promueva las condiciones de trabajo, pero las negocien en forma bipartita. Ahí está el punto.

 

Fuente: Semanario Crónicas 

Fotos: Semanario Crónicas 

Javier García: “El FA nunca quiso hacer de la lucha contra la inseguridad una política de Estado”


El senador nacionalista considera que “hay un problema de crisis de autoridad y eso genera un clima de impunidad”: “El delincuente saca cuentas y ve que el delito no se persigue”.


El miércoles robaron más de dos millones de pesos de una remesa en el cambio ubicado en el Montevideo Shopping. Cuatro delincuentes ingresaron fuertemente armados y amenazaron a los empleados. Es el segundo robo con características similares en 48hs; el martes, robaron una remesa en el estacionamiento del Nuevo Centro. Y en los últimos meses se han registrado varios asaltos con accionar similar.

Los últimos hechos de violencia y robos vienen siendo fuertemente cuestionados por la oposición. El senador nacionalista Javier García en reiteradas oportunidades ha reclamado el cambio de las autoridades del Interior ante la falta de respuestas concretas y efectivas.

El pedido de Bonomi me pareció un atrevimiento porque es parte de una mentira. El Frente Amplio nunca quiso hacer de la lucha contra la inseguridad una política de Estado. Se apoderó de todas las decisiones.

En 2005 la primera decisión fue liberar presos diciendo que eran las víctimas de la pobreza. La gente de bien pasó a ser los victimarios. En 2016 nos convocó el presidente a la Torre Ejecutiva: nosotros llevamos 30 proyectos de ley con propuestas para este tema. Después de seis meses de trabajo, apenas pudimos lograr que el Frente remitiera cuatro proyectos de ley. En el Parlamento, el Frente Amplio no votó esos proyectos. Quien no quiere una política de Estado es el Gobierno.

Hay un problema de crisis de autoridad y eso genera un clima de impunidad. ¿Qué no han hecho las autoridades para llegar a este clima de violencia? Han permitido la falta de autoridad, de límites, de responsabilidad. Hay un discurso que ha propiciado que el delincuente saque cuentas. Las penas no se cumplen, los victimarios terminamos siendo la gente de bien.

El delincuente saca cuentas y ve que el delito no se persigue, que si lo agarran es más negocio estar un tiempo preso y después quedarse con lo que se llevó, o que directamente queda impune. En Uruguay hay una epidemia de homicidios.

 

Fuente: Teledoce.com

#2M – Ideas de todos, Gobierno para todos. Legítima defensa policial

El país está viviendo una crisis de seguridad interna como no había conocido nunca en tiempos de paz. Cada vez hay más delitos, y los delitos son cada vez más violentos. Tal como ha dicho la prensa, estamos cerrando el verano más violento de nuestra historia.

Esto no es sensación térmica ni manipulación. Los delitos menores se pueden disimular (entre otras cosas, porque los uruguayos estamos dejando de denunciarlos) y las estadísticas se pueden manipular (por ejemplo, registrando rapiñas como hurtos). Pero el número de muertos es inocultable. Y estamos cerrando el verano con un número record de muertes violentas (69 homicidios en 55 días). A ello se suman otros delitos difícilmente disimulables, como el robo de cajeros mediante explosiones (que se han convertido en epidemia) o los asaltos en lugares que hasta ahora se suponían seguros, como el Montevideo Shopping o el Hotel Conrad de Punta del Este. También hemos descubierto que bandas de narcos son capaces de controlar barrios enteros y echar a los vecinos de sus casas.

 

Conozca las propuestas en este enlace Legitima defensa policial

#2M – Ideas de todos, Gobierno para todos. Electricidad

Terminar con los precios abusivos de la energía eléctrica

Al igual que ocurre con los combustibles, nuestras tarifas eléctricas son caras en términos comparativos: los uruguayos pagamos por la electricidad más de lo que se paga en muchos países del mundo, incluidos los de la región.

Esto nos afecta doblemente. Primero nos afecta en forma directa, porque los hogares deben destinar una parte importante de sus ingresos a pagar esas facturas. Eso es especialmente malo para los hogares de menores ingresos, donde el peso de esos rubros es mayor.

En segundo lugar, las tarifas caras nos afectan en forma indirecta porque aumentan los costos de producción. Si iluminar, calentar, enfriar o transportar es caro, eso se traslada al precio de los productos que vendemos. Esto es malo para la competitividad, el empleo y la inversión. Por eso no importa mucho si las tarifas suben más o menos que la inflación. Lo que importa es que son más caras que las tarifas de los países con los que competimos para vender nuestros productos.

Conozca las propuestas en este enlace Electricidad

#2M – Ideas de todos, Gobierno para todos. Combustibles

Terminar con los precios abusivos de la nafta y el gasoil

El precio de los combustibles se ha convertido en uno de los mayores obstáculos para el desarrollo del Uruguay productivo, y en una carga para los hogares. La forma en la que está organizado el sector deja mucho espacio para la discrecionalidad y hace difíciles los controles efectivos. Sólo así pudo ocurrir algo tan perjudicial como el descalabro de ANCAP.

Para agravar las cosas, el oficialismo está usando las tarifas como impuestos encubiertos: las mantiene artificialmente altas para recaudar. Dicho de otra manera, descarga todo el peso de sus ineficiencias e irresponsabilidades sobre las espaldas de los ciudadanos.

De vez en cuando el gobierno trata de tranquilizarnos, diciendo que los combustibles no suben más de lo que sube la inflación. Esa afirmación a veces es cierta y a veces no. Estuvo muy lejos de ser cierta, por ejemplo, cuando subió la nafta el primero de enero. Pero lo esencial es que esa afirmación no importa mucho. Lo verdaderamente importante es si el precio de los combustibles es más caro o más barato que en los países con los que competimos para venderle al mundo. Si nuestros
combustibles son más caros, estamos en desventaja. Eso significa menos ventas, menos inversión y menos empleo.

Conozca las propuestas en este enlace Combustibles

#2M – Ideas de todos, Gobierno para todos. Vivienda

Aprobar el proyecto de ley sobre vivienda popular presentado por ASAMBLEA POPULAR

Las medidas del gobierno para disminuir los asentamientos no “movieron la aguja”, dijo hace pocas semanas la vicepresidenta Lucia Topolansky.¹ A confesión de parte, relevo de prueba.

Durante los 13 años de gobierno del Frente Amplio, los planes de vivienda han sido más testimoniales que reales. No solo no ha bajado la cantidad de asentamientos, sino que ha aumentado.

El Censo de 2011 reveló que en Uruguay existían 589 asentamientos irregulares (332 en Montevideo, 91 en Canelones y 166 en el resto del país), en donde vivían 165.271 personas. Para el año 2015, la cifra de asentamientos en Montevideo había trepado a 412. En el interior del país, la cantidad de asentamientos descendió levemente, pero el número de viviendas y de personas no
decayó sino que aumentó: había menos asentamientos, pero eran más grandes.

Conozca las propuestas en este enlace Vivienda

Ideas para Todos. Cuatro asesores de Lacalle Pou explican las principales propuestas

Azucena Arbeleche, Ignacio Buffa, Mario Arizti y Pablo Da Silveira explicaron algunas de las propuestas principales de Luis Lacalle Pou

El viernes pasado el senador nacionalista Luis Lacalle Pou presentó, como cada 2 de marzo, una serie de propuestas legislativas —incluso algunas de autoría de otros partidos que anunció que apoyará— para que el gobierno aplique de inmediato, así como otras de mediano plazo.

En la elaboración de esa batería de medidas trabajaron desde noviembre del año pasado, más de 40 técnicos entre los que se cuentan Azucena Arbeleche, Ignacio Buffa, Mario Arizti y Pablo Da Silveira. Los cuatro dialogaron con El País para explicar algunas de las propuestas principales.


Economía


Azucena Arbeleche fue directora de la Unidad de Gestión de Deuda del Ministerio de Economía, la que abandonó en 2014 para sumarse a los equipos técnicos del senador Luis Lacalle Pou. Para Arbeleche el principal desafío por delante es el fiscal porque condiciona la evolución de la macroeconomía. Para atacar el problema propone el diseño multipartidario de una “regla fiscal” contracíclica, o sea que permita realizar ahorros en épocas de bonanza. “Para este año pedimos que la regla fiscal esté diseñada aunque no es necesario contar con una regla ni con una ley aprobada para tomar conductas fiscales responsables que pueden comenzar hoy. Insistimos en que hay cantidad de ineficiencias y lugares donde se puede ahorrar”, enfatiza la técnica.

Gasto
Problema que sigue creciendo.
Azucena Arbeleche. Foto: Nicolás Pereyra

Arbeleche considera que como primera herramienta se podría efectivamente cumplir con la medida anunciada de solamente cubrir dos de cada tres vacantes que se generen en el sector público porque eso permitiría un ahorro de US$ 80 millones anuales. “Proponemos separar la autorización legal para emitir deuda por parte del Poder Ejecutivo de lo que es una regla fiscal”, sostuvo. Hoy el gobierno argumenta que la ley de tope de endeudamiento actúa como una regla fiscal pero en los hechos no es así, opina.

“El alto nivel de déficit de 3,7% del Producto Interno Bruto que salió en enero no se genera porque la recaudación esté enlentecida porque nos encontramos en niveles de presión fiscal que son de los más altos desde que tenemos la reforma. Si no es la recaudación, el problema son los gastos que no paran de crecer. El abordaje nuestro es: pongámosle un límite al comportamiento del gasto. Al final ahorrar cuando nos va mejor es lo que nos va a permitir que las políticas sociales se mantengan en curso. Lo peor que uno puede hacer es desplegar un conjunto de políticas y cuando la economía está complicada poner el freno de mano”, consideró.

“Si bien Uruguay cuenta con una ley de tope de endeudamiento, el oficialismo se ha encargado de perforarla hasta volverla inoperante. La ley de tope del endeudamiento neto nunca consiguió limitar el crecimiento de la propia deuda ni, en consecuencia, el aumento del gasto. La consecuencia no solo fue el deterioro del resultado fiscal, sino una pérdida de credibilidad de la política fiscal que pone en duda la sostenibilidad de las finanzas públicas. Para cualquier observador mínimamente responsable está claro que el Uruguay no tiene una regla fiscal”, señala el documento del sector de Lacalle Pou.


Educación


Crear comunidades educativas fuertes.
Pablo Da Silveira. Foto: Nicolás Pereyra

Pablo da Silveira coordinó ya en 2014 el equipo de asesores de Luis Lacalle Pou y es su principal referente en temas de educación. En su opinión, resulta clave asegurar la conformación de comunidades educativas fuertes, sobre todo en Secundaria. Considera que el gobierno abandonó ya en 2015 cualquier pretensión de cambiar la educación.

Si bien la escuela uruguaya no está exenta de problemas, Da Silveira reconoce que los problemas se hacen más visibles en Secundaria. “El sistema de elección de horas explica parte muy grande de los problemas y es de las cosas más fáciles de resolver.

Está exactamente igual que en 2005. Lo que genera educación, no son los docentes aislados sino comunidades educativas estables con equipos de trabajo de gente que se conozca y coopere. En Pocitos el 70% de docentes tiene cinco años o más en el establecimiento y en las zonas periféricas, es al revés”, sostuvo. Para Da Silveira, fue “una de las cosas más insólitas” que la directora de Secundaria Celsa Puente renunciase el año pasado a modificar el sistema de elección de horas para que estas se realizasen por dos años (hoy se hacen por un año).

“Si se combinan las tasas de abandono con los resultados de las pruebas Pisa, se descubre que la mayoría de los uruguayos de quince años no son capaces de entender un texto escrito que ofrezca un mínimo grado de dificultad, no son capaces de escribir o resolver un problema que exija una regla de tres. Hay dos problemas: la baja cantidad de gente que termina Secundaria y que los que se quedan aprenden poco”, señaló. “Los gobiernos del Frente Amplio creyeron que los problemas de la educación se arreglaban tirándoles plata. Es evidente que esto no es así”, opinó.


Relaciones laborales.


El abogado Mario Arizti fue Inspector General de Trabajo y subsecretario de Trabajo y Seguridad Social. Asegura que en un eventual gobierno del Partido Nacional seguirá habiendo negociación colectiva tripartita. “La mejor forma de conducir las relaciones laborales de un país es la negociación colectiva. Es el mejor instrumento para el desarrollo del diálogo social y los Consejos de Salarios son la modalidad de la negociación colectiva que más se ve. “Lo ideal sería que los Consejos de Salarios hicieran foco en lo que son salarios mínimos por categoría y que cuestiones relacionadas con condiciones de trabajo sean negociadas de forma bipartita. Todas las ramas son diferentes y dentro de ellas convive una heterogeneidad muy grande de empresas”, considera Arizti.

La regla debe ser la cooperación.
Mario Arizti. Foto: Nicolás Pereyra

El asesor en materia laboral del senador Luis Lacalle Pou, Mario Arizti, entiende que las pautas salariales de la próxima e importante ronda de Consejos de Salarios deben ser discutidas y entregadas con antelación a los actores sociales e incluir ajustes nominales razonables de los salarios y considera que si mantiene la inflación dentro del “rango meta” del gobierno eso facilitará las tratativas. “Hay que preocuparse por el poder adquisitivo de los trabajadores, pero también por el futuro de sus puestos de trabajo”, consideró Arizti. También entiende que para las negociaciones debería establecerse un plazo de no más de dos o tres meses.

Arizti asegura que los asesores del sector Todos tienen canales abiertos de comunicación con el instituto “Cuesta-Duarte” del Pit-Cnt. “No hay gobernante que no trate de llegar a acuerdos con una organización tan importante como es en Uruguay el Pit-Cnt. Es un actor muy importante en la vida del país. No hay que caer en quién hizo más cosas por los trabajadores. Puedo nombrar una cantidad de cosas que hicieron el Partido Nacional y el Colorado en materia de relaciones laborales. La mayoría de las leyes de protección social fueron de gobiernos blancos y colorados. No estamos todos los días diciendo “el Partido Nacional en tal momento hizo tal cosa. No tiene sentido. Lo que tiene sentido hoy para el trabajador es si va a tener o no trabajo y qué tipo de trabajo va a tener. La regla debe ser la cooperación y el conflicto la excepción”, dijo Arizti.

En las negociaciones se deberá dar prioridad a la búsqueda de soluciones para el desempleo juvenil y femenino, dijo. “El programa de gobierno nuestro es un verdadero libro donde el tema Consejo de Salarios está bien claro”, enfatizó Arizti.


Agro


Se perdieron 12.578 empleos.
Juan Ignacio Buffa. Foto: Nicolás Pereyra

El Partido Nacional cree que el oficialismo ve al sector agropecuario “como la gran vaca lechera de la que extrae recursos para financiar su gasto desmesurado (…) Pero no comprende su lógica ni sus fragilidades. Por eso lo ha empujado a una situación insostenible. Junto con las empresas desaparece el empleo”, denuncia el documento de Todos.

La libre importación de combustibles, la reducción de los costos de la electricidad, la eliminación de la potencia contratada para las empresas de riego, el alivio impositivo y la mejora en la seguridad rural, son algunas de las medidas que el sector propone para el campo. “A esta crisis la fabricó el oficialismo. No podemos echarle la culpa a nadie de afuera. Sus graves consecuencias afectan al conjunto de la economía y al bienestar de muchos uruguayos. Pero el gobierno ha ofrecido unas pocas medidas, fragmentarias e insuficientes, que ni siquiera van a poder frenar el agravamiento de la situación. Por eso le proponemos al presidente de la República que imprima un cambio de rumbo y lance un plan de respuesta global a los problemas del agro. Ni parches de corto plazo, que solo desgastan los puentes de comunicación, ni medidas sectoriales dirigidas a dividir a quienes reclaman”, señala el documento. Juan Ignacio Buffa, principal asesor en temas agropecuarios del sector, entiende que “en este marco cualquier medida que se anuncie para el agro será bienvenida. Es mejor que nada”, No obstante, dijo que se declaró en emergencia a casi 8 millones de hectáreas y según cifras oficiales la ayuda le va a llegar a 2.200 productores. ¿Alcanza para dar respuesta a una situación tan amplia? No alcanza. Se necesitan otras medidas mucho más de fondo”, apuntó.

 

Fuente: El País 

Fotos: Nicolás Pereyra

Conocé el documento aquí

 

Luis Lacalle Pou propuso medidas concretas para bajar los combustibles y las tarifas de energía eléctrica

Como ocurre desde el año 2016, el senador del Partido Nacional y líder de TODOS, Luis Lacalle Pou, presentó al gobierno 12 medidas concretas de gobierno para el presente año.

En la elaboración del documento, que se presentó ante más de 400 personas en el auditorio de la Torre de las Telecomunicaciones, trabajaron más de 40 técnicos desde noviembre del año pasado, bajo la coordinación de Azucena Arbeleche, Ignacio Buffa, Rodrigo Ferrés y Pablo Da Silveira.

El documento denominado #2M, Ideas de Todos, Gobierno para Todos” propone medidas que abarcan grandes temas de la vida nacional. Como se señala en el texto, se le plantean al gobierno “con la esperanza de que pueda ejecutarlas durante este año, como modo de generar mejoras concretas en la vida de los uruguayos”.

De las 12 iniciativas, 9 fueron elaboradas por los técnicos del Partido Nacional, mientras que las 3 restantes han sido planteadas por legisladores de otros partidos de oposición. En este sentido, Lacalle Pou le pidió a los legisladores presentes en el acto apoyar estas medidas en el Parlamento. En especial se refirió al proyecto de vivienda popular impulsada por el diputado de Unidad Popular, Eduardo Rubio.

En su discurso, señaló que a los uruguayos “se les terminó la capacidad contributiva” y que el bolsillo de los uruguayos “no aguanta más”. Agregó que la población  “está enojada” y que  “hay que entenderla y aceptarla, hay que tratar de ponerse en la piel y en los zapatos de aquellos que están enojados”.

Criticó al Frente Amplio por haber “renunciado” a hacer todos los cambios que el país necesita. En seguridad ciudadana, dijo, el Frente Amplio “no ha encontrado las soluciones ni las va a encontrar, porque tiene un abordaje errado del problema”.

Las medidas son:

  1. Efectivo cumplimiento del artículo 41 de la Ley General de Educación.

    2. Enfrentar la epidemia de muertes y lesiones causadas por el tránsito.

    3. Legítima defensa policial.

    4. Organizar la próxima ronda de Consejos de Salarios pensando en todos los uruguayos.

  2. Plan de respuesta global a la crisis del agro.

    6. Terminar con los precios abusivos de la nafta y el gasoil.

  1. Terminar con los precios abusivos de la energía eléctrica.
  2. Creación de un grupo de trabajo que avance en el diseño de una regla fiscal.

  3. Reformar el mecanismo de PPP para responder a la emergencia de infraestructura.

    Propuestas que se comparten de otros grupos políticos:

    10. Aprobar el proyecto de ley sobre vivienda popular presentado por Asamblea Popular.

    11. Aprobar el proyecto de ley sobre custodia de zonas fronterizas presentado por el Partido Independiente.

    12. Aprobar el proyecto de ley sobre portabilidad numérica presentado por el Partido Colorado.

    Documento Medidas para 2018

Video de la presentación de Lacalle Pou