El senador Javier García pide información sobre los chequeos. Inquieta la inequidad entre ASSE y privados.

Las mujeres embarazadas que llegan correctamente controladas al momento del parto son el 94,5% en una Institución de Asistencia Médica Colectiva (mutualista) y el 46% en la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE).

La atención de los niños de un año, en tanto, que recibieron todos los chequeos (10 controles y certificado de vacunación según pautas) también varía dramáticamente dependiendo del prestador: en las mutualistas 96,5% mientras que en ASSE 34,1%. En base a estos datos nacionales, oficiales y públicos que maneja el Ministerio de Salud Pública (MSP), el senador del Partido Nacional, Javier García presentó ayer un pedido de informes para el MSP y ASSE ante las “preocupantes” diferencias.

“Los recursos destinados a ASSE prácticamente se triplicaron en los últimos años, eso es objetivo, como también lo es que los usuarios atendidos allí disminuyeron significativamente (aproximadamente 400.000 usuarios menos sobre todo menores de edad). Esto significa que ASSE tiene más presupuesto para atender menos pacientes, es decir mucho más dinero por paciente (…) Es obvio que la sola asignación de recursos no es por sí sola una garantía de equidad ni de calidad en la prestación de los servicios, pero un aumento tan significativo de los mismos debería verse reflejado por lo menos en aquellos indicadores básicos como las metas asistenciales más primarias y elementales”, asegura García en el pedido.

El legislador insiste en que la brecha con el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) no debería ser tal ya que “se destina prácticamente los mismos recursos” para atender a un paciente de un hospital de ASSE que a otro atendido en una mutualista.

“El SNIS tenía entre sus objetivos principales la equidad en las prestaciones y en la calidad de los servicios brindados entre los distintos prestadores. Durante estos años fue común escuchar a las autoridades del MSP y de ASSE destacar la inversión que los uruguayos destinamos a la salud y cómo se refleja eso en los recursos otorgados a los usuarios más carenciados, que en términos generales y mayoritariamente se atienden en las dependencias de ASSE de todo el país. Estas cifras no hablan de equidad sino de inequidades profundas y de un SNIS que no cumplió con el objetivo proclamado, por lo menos en esto”, afirma García.

El legislador, que esperará las respuestas para hacer un análisis, aventura que puede ser un problema de gestión o estructural pero asegura, en cualquier circunstancia, que “es grave” y deberá ser explicado por los jerarcas.

Fuente: El País

Senador Javier García cuestiona la “ausencia” de Vázquez “el gobierno no ve, ni escucha”

Está afuera de la realidad, extraviado políticamente”, denunció el nacionalista, lamentando que “mientras Bonomi explica en diez idiomas que la desocupación del Codicen tuvo episodios callejeros violentos porque en las inmediaciones del edificio había grupos ajenos al Frente Amplio, ‘ultras’ de la Plenaria Memoria y Justicia desde adentro mismo de su gabinete le ahorraron trabajo”, afirmó.

En una columna publicada en el diario El País, el legislador recordó que “tuvimos esta semana una ocupación muy particular que hizo la jerarca del Mides (Marina Arismendi) junto al sindicato, reivindicando contra la ley de Presupuesto”. “Bonomi no tendrá que explicar que había elementos ajenos al FA ocupando, se encargó su compañera de gabinete”, señaló García.

En este sentido, el nacionalista consideró que lo ocurrido “es de fantasía, si no fuera el signo de los tiempos que corren”. “Tres senadores oficialistas y el director de Trabajo fueron a la sede del Mides el miércoles de noche a reunirse con los ocupantes, es decir, el sindicato y la ministra. Como dicen los muchachos, estamos en el horno”, opinó. Por esta razón, García lamentó que “los tres legendarios monitos siguieron instalados en el gobierno de Vázquez”.

“Tendremos una ley de Presupuesto con contrataciones abundantes de funcionarios públicos y recursos para cargos políticos millonarios en dólares”, lamentó el senador, agregando que “Brasil aquí al lado está que arde, sin embargo nuestro gobierno no se entera de que uno de nuestros principales socios comerciales está en serios problemas políticos y económicos regados por una corrupción institucionalizada y eso ya nos pega duro”, aseguró.

A su vez, el nacionalista criticó que el ministro “Astori recorre medios, imparte cátedra y nos habla a los uruguayos como si fuéramos tarados”, opinó. En esta línea, sostuvo que “el gobierno no ve ni escucha. Pero tampoco habla, el Presidente está ausente, está en otra”, cuestionó. “Recibe a Scioli, que buena manija dio contra Uruguay en el conflicto de las papeleras, y que con mal gusto adelantó aquí que su ministro de Interior sería Uribarri, que era gobernador de Entre Ríos y nos dijo de todo en aquel momento”, sentenció.

“No existe otra realidad”

García lamentó que “nuestro Presidente hace campaña por Scioli, que respaldaba las agresiones y el bloqueo, pero no habla con la oposición uruguaya”. Asimismo, aseguró que “para Vázquez no existe otra realidad que el plenario del Frente Amplio, que le dirige, entre otras cosas, la política exterior uruguaya y nos sacó del TISA sin tener la menor idea de si era bueno o malo. Nin termina siendo el canciller del plenario del Frente Amplio”, lamentó.

Fuente: La República.

 

Gobierno y tres monitos.

Como los monitos de la leyenda, el gobierno tampoco ve, no escucha, ni habla. Está afuera de la realidad, extraviado políticamente. Mientras Bonomi explica en diez idiomas que la desocupación del Codicen tuvo episodios callejeros violentos porque en las inmediaciones del edificio había grupos ajenos al Frente Amplio, “ultras” de la Plenaria Memoria y Justicia, desde adentro mismo de su gabinete le ahorraron trabajo.

La ministra Arismendi ocupó ella misma su ministerio. Tuvimos esta semana una ocupación muy particular que hizo la jerarca del Mides junto al sindicato, reivindicando contra la ley de Presupuesto. Bonomi no tendrá que explicar que había elementos ajenos al FA ocupando, se encargó su compañera de gabinete. Es de fantasía, si no fuera el signo de los tiempos que corren. Tres senadores oficialistas y el director de Trabajo fueron a la sede del Mides el miércoles de noche a reunirse con los ocupantes, es decir, el sindicato y la ministra. Como dicen los muchachos, estamos en el horno.

Pero los tres legendarios monitos siguieron instalados en el gobierno de Vázquez. Tendremos una ley de Presupuesto con contrataciones abundantes de funcionarios públicos y recursos para cargos políticos millonarios en dólares. Brasil aquí al lado está que arde, sin embargo nuestro gobierno no se entera de que uno de nuestros principales socios comerciales está en serios problemas políticos y económicos regados por una corrupción institucionalizada y eso ya nos pega duro. La inflación y el precio del dólar juegan a las escondidas mientras los uruguayos sacan cuentas para llegar a fin de mes. Astori recorre medios, imparte cátedra y nos habla a los uruguayos como si fuéramos tarados (con perdón de la expresión, pero seguro que lo cree). La economía, dice, seguirá creciendo, casi como si fuera un acto de fe. Es decir que los precios de la fruta y las verduras en la feria, la desocupación con su desgraciado crecimiento, el seguro de paro al que son enviados miles de trabajadores, los comerciantes de frontera que cierran por cientos por la diferencia en el cambio con Brasil, y productores fundidos, son para el ministro de Economía algo así como un grupo de conspiradores de la oposición que no ve el país de maravillas que ve él. El gobierno no ve ni escucha. Pero tampoco habla, el presidente está ausente, está en otra. Recibe a Scioli, que buena manija dio contra Uruguay en el conflicto de las papeleras, y que con mal gusto adelantó aquí que su ministro de Interior sería Uribarri, que era gobernador de Entre Ríos y nos dijo de todo en aquel momento. Y lo anuncia con Vázquez al lado, que abrazaba al candidato kirchnerista. Muy fuerte. Nuestro presidente hace campaña por Scioli, que respaldaba las agresiones y el bloqueo, pero no habla con la oposición uruguaya. Para Vázquez no existe otra realidad que el plenario del Frente Amplio, que le dirige, entre otras cosas, la política exterior uruguaya y nos sacó del TISA sin tener la menor idea de si era bueno o malo. Nin termina siendo el canciller del plenario del Frente Amplio.

No hay rumbo, pero se anuncia que Vázquez preocupado por las encuestas que dicen que cayó notablemente y en picada su respaldo, hará cambios. Hay uno que es urgente: echar a los monitos de su gobierno para que empiece a ver, a escuchar y a hablar. Antes que sea tarde para él, pero aún más para todos.

Javier García

Montesquieu con muletas

Que el Poder Judicial no sea tenido en cuenta y no se le destine un solo peso en la ley de Presupuesto no es un tema económico, es institucional. Es más que una señal, es un ataque con mano enguantada hacia uno de los tres pilares de la democracia. Es un golpe a la República. El presidente Vázquez dio la orden directa de que no se le diera nada.

Ni un solo artículo aunque no tuviera costo. Para la Ley de Presupuesto el Poder Judicial no existe; quiere decir que no existe para quienes redactaron y firmaron la ley, empezando por el presidente. No es una distracción, es una decisión.

En estos años de Poder Ejecutivo con mayorías propias y absolutas en el Poder Legislativo, el único poder del Estado que no pudo ser controlado por el Frente Amplio a su voluntad fue el Judicial. La Suprema Corte de Justicia decidió con independencia en asuntos que molestaron al gobierno. Todos los gobiernos democráticos coincidieron y discreparon con la Justicia, pero ninguno la ahorcó. En estos períodos del Frente Amplio, con mayor o menor estridencia se la acosó. El episodio de la toma violenta del edificio de la SCJ fue una muestra.

En la cabeza de los dirigentes del Frente Amplio con más poder, no se acepta la independencia de la Justicia, es un tema ideológico. No comparten a Montesquieu y su separación de poderes. A tal punto que están pergeñando un sistema de elección de los ministros de la Corte que pase por el colador de algunas organizaciones que no son más que sellos militantes disfrazados de opinión pública. La senadora Topolansky ha insistido con esto.

Es el mismo esquema que el kirchnerismo usa en Argentina con el llamado Consejo de la Magistratura, que somete a los jueces a sumarios y persecuciones si no se alinean con la voluntad del gobierno. Aquí se quiere hacer lo mismo: hacer desfilar a los jueces por los despachos oficialistas para ponerlos de rodillas pidiendo la bendición y someterlos. Dar esta batalla es oponerse a una idea institucionalmente golpista que terminaría con la separación de poderes y sería el fin de la República y de las garantías individuales.

La SCJ le pidió una entrevista a Vázquez, pero el presidente no les contesta, los ignora. Es todo un signo de los tiempos que corren. El Poder Ejecutivo, enojado con la Justicia por sus decisiones, le pega un portazo. Como tiene además la iniciativa presupuestal, la ahorca económicamente. No le da recursos para jueces, para juzgados, para iniciar los trabajos del nuevo proceso penal, es decir para que el país tenga mejor Justicia y mejor calidad institucional. Quiere una Justicia que acogotada ceda y le diga, por ejemplo, que su Ley de Medios a estudio de la SCJ es constitucional, y con ella pueda someter también a la prensa. Busca despejar el camino sin temor a fallos en contra en estos años. Si se porta bien le tirará unos pesos mediante refuerzo de rubros año tras año, esa es la estrategia oficialista; regularle el presupuesto de acuerdo a como se porte con el gobierno.

Aquí está el centro del funcionamiento democrático: entender los límites del poder y los controles que la República le pone a los poderosos. Vázquez se siente desafiado, y enojado comenzó una cruzada que en Uruguay, por suerte, solo tiene un final: el fracaso. Son años de dictadura y de Justicia amordazada, como para que ahora la encapuchen en democracia.

Javier García

Infantilismo de izquierda.

Cuando hay que meter mano para conseguir recursos presupuestales, hay un “Banco” que nunca falla: son las Fuerzas Armadas. Sacar de allí es políticamente correcto. También es de enorme demagogia y una irresponsabilidad.

Obvio que la educación, la salud o los planes de vivienda son prioridades, pero los países son cosas complejas que requieren también de otras instituciones, a las que recurrimos generalmente en situaciones de emergencia y les pedimos que disciplinadamente respondan de inmediato cuando la sociedad las requiere, pero que a la hora de responderles como servidores públicos decimos que no son prioritarios. Salvo cuando las papas queman.

Si hay que cerrar fronteras terrestres para evitar un desastre sanitario, ahí va el Ejército, si hay que cuidar cárceles para evitar fugas, allí van los soldados, si hay que rescatar inundados y evacuarlos en cuestión de horas y atenderlos también, o hacer un puente de apuro, o arreglar una escuela de campaña, o trasladar a un enfermo urgente, o rescatar a náufragos, o darle una mano a una policlínica o a un merendero, o hacer casas del Plan Juntos.

Y eso solo en las tareas subsidiarias, obviamente que las principales que hacen a la soberanía (recordemos el tema de las papeleras con Argentina), cuidar nuestro mar y sus riquezas, o impedir o minimizar desastres ambientales, combatir al narcotráfico y cuidar nuestro espacio aéreo. En fin, para eso y además hasta para levantar la basura cuando hace paro Adeom se recurre a las FFAA.

El soldado es el funcionario público más pobre que hay. La mitad vive en asentamientos y espera la Misión de Paz para poder hacerse un baño o agregar una piecita. Su sueldo en mano es de $ 12.000, peso más peso menos. Mientras el proyecto de ley presupuestal es generoso en aumentos de $ 25.000 para los directores políticos del Mides (solo el aumento equivale al sueldo de dos soldados) o se proyectan millones de dólares anuales en compensaciones para los asesores de los ministros, es decir el aparato político del FA, para los militares el aumento es de poco más de mil pesos de promedio. Mientras a los cargos de confianza política se les pagará con recursos de rentas generales, a los soldados se les pagará con lo obtenido por no llenar vacantes de esa cartera. Es decir gasto cero.

El Frente Amplio sigue maltratando a estos uruguayos que no eran ni nacidos cuando el golpe de Estado, pero los tratan como si lo hubieran dado. Ya empezaron a nutrirse las listas de espera de los cuarteles con personas pidiendo entrar, expulsados de la construcción y otras industrias en problemas. En algunas unidades del norte ya hay “aspirantes” que van a trabajar simplemente para tener un plato de comida. Eso pasa hoy, octubre de 2015, no en el 2002.

Si se concreta la reducción de vacantes se cerrará alguna unidad del interior como en Santa Clara con su impacto social obvio en la zona. Debería decirse además quién se hará cargo por las tareas que se les exige y que los uruguayos no solemos reconocer por tanta carga ideológica y prejuicios.

Hay sectores de la izquierda que coinciden con algunas ideas de desmantelamiento de las FFAA. No son nuevas y parecen estar escondidas atrás de estos planteos. Otros no tan elaborados ven la posibilidad de una rebatiña de recursos que recibirá aplausos seguros en los comités de base. Eso es simplemente “infantilismo de izquierda”.

Javier García

Educación y las baldosas.

La educación pública tocó fondo. Los episodios del martes de noche durante la desocupación del edificio del Codicen desnudaron sin piedad la destrucción de algo más que una oficina pública: colapsó el sistema. Ni el propio Vázquez se imaginaba que su error de 2010 con la nefasta ley de Educación llevaría a tal grado de destrucción a la enseñanza pública.

La transferencia del poder a las corporaciones desató una lucha política entre algunos grupos primero y grupúsculos radicales después, que sometió al olvido a los estudiantes y docentes que en su mayoría están muy lejos de donde se decide. Los que estaban el martes de noche no representan a nadie.

El año lectivo 2015 será testimonial, casi perdido.

Vázquez decidió en este mandato que en el Codicen no esté la oposición. Otra enorme equivocación. Si no fuera así hoy habría alguien sensato sentado ahí. Tenemos un Codicen con un presidente que da pena: sin liderazgo, sin ideas, y lavándose las manos para quedar bien con un grupito sin tener el valor de defender a sus estudiantes y sus docentes, que por miles y miles están de rehenes de unos pocos radicales y también de autoridades con intelecto tembloroso. En medio de la desocupación para lo único que se lo sintió fue para decir que él no tenía nada que ver.

Me acuerdo del año 1985 durante la ocupación del IPA. Fue hasta el edificio de Avda. del Libertador el presidente del Codicen de la época y solicitó a los dirigentes gremiales que se liberara la sede. Como no se aceptó, él mismo, con su pequeño físico, sombrero en mano, lo desalojó encabezando a la Policía. No mandó a nadie, él asumió la responsabilidad. Recibió algún insulto, pero sabía que él era responsable de lo que pasara. No hubo un solo altercado físico. La autoridad era don Juan Pivel Devoto que además de presidente del Codicen, primero era docente y por lo tanto, quienes ocupaban eran “sus” estudiantes. Comparar impresiona.

Hablemos del desalojo.

No ha salido nadie del FA a respaldar el procedimiento. Les quema el tema. Acá hay una cuestión principal y es si se actuó de acuerdo a Derecho. No hay que olvidarse que de hay una norma que prohíbe expresamente la ocupación de oficinas públicas y prevé el inmediato desalojo. Esto lo saben los ocupantes y saben que los desalojos los hace la Policía, no un coro de niños cantores. La acción policial fue proporcional y medida frente a quienes estaban para agredir.

Hay grupos que necesitan su bautismo de fuego y dan manija a algunos jóvenes para eso. Muchos pensaban en su intifada propia. Querían a un muchacho herido seriamente o peor, y no pasó de un bastonazo. Se encontraron a una Policía que actuó con prudencia, nada al lado de lo que se puede ver en un estadio cualquier fin de semana. Sería bueno, además, citar a los padres de los ocupantes y hacerlos responsables de que paguen lo que sus hijos destrozaron (el decreto hace responsable a los ocupantes por las roturas). Es un acto educativo básico. No se puede romper todo y después pedir más presupuesto.

Los uruguayos depositamos más de 2.000 millones de dólares al año en la educación, no para que un grupito con un pañuelo tapándose la cara y una baldosa en la mano terminen siendo la imagen más patética de un sistema que se derrumbó.

El pecado original es la ley de Educación de Vázquez. No hay que quejarse del chancho después de haberle rascado tantos años el lomo.

 

Javier García

López es Uruguayo.

Leopoldo López está preso por pensar diferente al gobierno venezolano; 14 años de condena por usar un arma tan letal como la libertad de conciencia y de expresión. Está preso en un país que se dice democrático, pero es una dictadura, pura y durísima. La democracia es mucho más que elecciones libres. Estas son su presupuesto indispensable, pero no alcanza. No es la primera vez en la historia de la humanidad que una elección pare tiranos.

La democracia además necesita partidos políticos funcionando libremente, una prensa sin ataduras ni censuras ni periodistas perseguidos y amordazados, Justicia independiente y Fuerzas Armadas sujetas a las instituciones. En Venezuela se encarcela a los opositores, mueren manifestantes en las calles, se censuran y cierran los medios que no son adictos al régimen, la Justicia es una parodia donde cipayos de la ley preguntan al gobierno cómo deben decidir y donde las Fuerzas Armadas gritan las consignas de un partido. Por eso Venezuela hoy es una dictadura.

Maduro es un pichón de Chávez que no tiene ni de cerca su carisma, pero a fuerza de represión y sangre quiere disimular sus carencias intelectuales y políticas. Ya no sus convicciones democráticas porque esas nunca las tuvo.

Más nos duele Venezuela porque el silencio cómplice del gobierno uruguayo y de los dirigentes del Frente Amplio son una infamia que devuelve con indiferencia, dando vuelta la cara a aquel pueblo que en circunstancias muy difíciles para los uruguayos, supo ser solidario y no reparar en ser hogar para miles de exiliados de aquí. Para Venezuela la violación de los derechos humanos durante la dictadura no era un problema interno de Uruguay. No se escudó en eso para negar su mano amiga. Entendió que los derechos humanos son de todos los humanos, no sólo de aquellos que viven dentro de las fronteras nacionales. Los delitos de Maduro no son un problema interno de Venezuela, ellos deberán resolverlo sí, pero censurarlo y solidarizarse con aquel sufrido pueblo es un tema de todos. Que digan que es un asunto interno de Venezuela es una hipocresía. El gobierno del Frente Amplio no anduvo con timidez para sacar a Paraguay del Mercosur cuando su Parlamento destituyó a Lugo. En ese caso para el FA y el Pit-Cnt el tema no era interno de Paraguay.

Es una vergüenza que nuestro gobierno sea uno de los pocos que se lava las manos. El venezolano es un amorfo régimen que se sentó en barriles de petróleo y compró silencios y dignidades. Y peor es que además el mutismo esté buscando no enojar a Maduro y sus secuaces por temas comerciales o votos en la ONU. “No venderé el rico patrimonio de los orientales al bajo precio de la necesidad” enseñó el prócer. Eso justamente es lo que está pisoteando con vergüenza nuestro gobierno. En el futuro nos señalarán como aquel país que callaba con ignominia. Nuestro gobierno traiciona al pueblo venezolano y también al uruguayo.

Como le anunciaba por carta Wilson Ferreira al dictador Videla en momentos de horrible angustia y dolor, a Maduro también le llegará la hora. Y si llegara a pedir exilio aquí que esté seguro que no será recibido con cariño, pero se lo respetará en su vida y su integridad de la forma en que él no lo hizo con sus compatriotas. Por lo menos será así hasta que le toque enfrentar a los tribunales de su país, que le llegará también y serán libres e independientes como no lo son ahora.

 

Javier García

La oligarquía de aquí.

La vocación internacionalista del gobierno del Frente Amplio lo desvela buscando soluciones afuera, mientras descuida las que debe encontrar para acá. Mujica, en su loca carrera hacia el premio Nobel, se planteaba como mediador entre el gobierno de Colombia y las FARC.

Después quiso intervenir como convidado de piedra entre Cuba y Estados Unidos, y hacía trascender que el deshielo entre ellos era de su autoría, hasta que ambos países agradecieron al papa Francisco su mediación y ni mencionaron al uruguayo. Ahora Vázquez se ofrece como interlocutor entre Colombia y Venezuel, pero nos enteramos, por boca del presidente colombiano, que Maduro ni le contesta el teléfono. El presidente del país a quien más pleitesía le ha rendido el FA en estos años desprecia al nuestro, tanto que ni lo atiende. Todos los arrumacos políticos que le dedicaron para que este lo deje con la “ñata contra el vidrio”.

Vázquez está muy dedicado a evitar los enfrentamientos a miles de kilómetros, pero no toma medidas para evitar las tragedias domésticas en Uruguay. El presidente trabaja en la residencia del Prado, solo y aislado. Esa imagen es bien representativa de lo que está viviendo. No sólo no habla con la oposición por voluntad propia, sino que no se entera de lo que pasa en el Palacio Legislativo porque a pesar de tener 66 legisladores de su partido, ninguno tiene comunicación con él. Ni su vice le avisa. Tan es así que se enteró tarde de la elección de la Dra. Elena Martínez en la Suprema Corte de Justicia. Casi se entera por la prensa. El episodio es demostrativo de su aislamiento.

Se vienen tiempos difíciles (salvo para Astori que está enterándose), pero no se pueden recoger buenos resultados cuando se hizo todo para no tenerlos. Estamos cosechando la década perdida de la cual es responsable todo el FA. Por acción y también por omisión. No hay un Frente Amplio desprolijo, dispendioso de la plata pública, medio de boca floja y otro atildado, de corbata y educado. Todo el FA, con la acción de un líder y el apoyo del otro, son responsables.

En el lugar donde más claro se ve la responsabilidad compartida es en el Ministerio del Interior.

Allí desde hace más de cinco años gobiernan Vázquez y Mujica por intermedio de los dos dirigentes más cercanos a cada uno de los líderes del Frente Amplio: Bonomi y el hermano del propio Vázquez. Es el monumento a la co responsabilidad, justo en el lugar de más preocupación de todos los uruguayos es donde más se nota el desgobierno. Hay una epidemia de asesinatos y de violencia que no frena. El rechazo a las políticas de ese ministerio es generalizado; sin embargo, ni Vázquez ni Mujica hablan de eso, ese tema no existe. Juguetean a ser diferentes pero allí se demuestra que están acollarados. Todas las semanas hay marchas organizadas por vecinos alarmados contra la inseguridad, pero Vázquez no se da por enterado y Mujica está de show en Brasil haciendo campaña para Lula.

Cuando los sindicatos se pararon de manos con la esencialidad, Vázquez dio marcha atrás. Días después el Plenario del FA le hundió el TISA y, a pesar de que Sendic había dicho que gobernaba el gobierno (frase nada obvia), el Plenario del Frente sacó a Uruguay del TISA. Es decir que no gobierna el gobierno. Sin embargo a los uruguayos que piden seguridad el presidente no los escucha. Solo lo hace y teme con la oligarquía poderosa: el Pit-Cnt y el Plenario del FA.

 

Javier García

Despierte presidente

Haciendo cualquiera puede errar. Eso es mucho mejor a estar ausente y no sentir los gritos que son como truenos en una noche serena. El gobierno, el presidente y su equipo, no se enteraron que en Uruguay hay mucho miedo.

Cambió la forma de vivir, se camina mirando para atrás, se enreja todo, parar el auto de noche en un semáforo es un peligro, se puede ser copado en un ómnibus o en una parrillada, los trabajadores del taxi están regalados, los comercios y las farmacias de noche atienden por un agujerito suficiente para pasar una caja de medicamentos y la plata. Los estacioneros saben que en cualquier momento “se la dan”. La gente se arma hasta los dientes. Hasta guardia privada en las ferias hay. Y el gobierno está ausente.

Los últimos diez días son la fotografía más triste que se pueda recordar de un Uruguay que dejó de ser apacible. La muchacha asesinada en la puerta de una fábrica de pastas, antes un Policía, después otro taxista, el sábado un hombre al frente de su pizzería junto a su familia. Asesinados hasta para ser el bautismo de fuego de tribus donde se escala en la jerarquía de la delincuencia según cuan violento se es. Matar es una condición de ascenso criminal en esos códigos.

La sociedad grita pero la sordera de estos gobernantes espanta. No reconocen que fallaron y si no lo reconocen perdemos todos.

Bonomi no lleva medio año de ministro, lleva 5 años y medio de los diez del FA gobernando. Cuál es el resultado de sus políticas que primero avaló Mujica y ahora Vázquez: las rapiñas entre 2010 y 2014 aumentaron 34% y los homicidios aumentaron 24%, según sus propias cifras. Es un espantoso fracaso. ¿Qué más hay que esperar? ¿Necesita este ministro más tiempo para tener resultados? Siempre parece un recién llegado al gobierno y da sesudas clases de cómo actúa el delincuente, teorías, planes, mucha cháchara. Sus reformas son teóricamente impecables y también un rotundo fracaso. Bonomi diagnostica hasta el hartazgo, ahora los homicidios son ajustes de cuenta, como no bajan les cambió el nombre. No hay que andar con medias tintas, estamos en un punto de quiebre. La violencia criminal nos cambió la forma de vivir. Los delincuentes mandan en las calles, en las noche, en áreas de la ciudades hasta imparten “justicia”, enseñan en el crimen, bajan y suben dedos que determinan vidas. Nos arrinconaron. Hasta anestesiaron a buena parte de la sociedad que solo denuncia lo grave porque con lo otro, el robo común, el arrebato, ya sabe que no pasa nada y se pierde más de lo que se gana ejerciendo el derecho a ser defendido por un Estado que debería garantizar la seguridad.

Hay un solo camino que es declarar la guerra a los delincuentes. Con todo el peso del Estado y de la voluntad política del gobierno que tiene todo para hacerlo. Pero está lejos de la realidad, no sufre con los que sufren. Si necesita ayuda la va a tener, pero es mano. Solo él puede ejercer la autoridad legítima que le dio la gente.

Que Bonomi se lleve puesto a Vázquez no es cosa del Frente, porque nos está llevando puesto a todos los uruguayos. El presidente perdió desgraciadamente con los sindicatos y está perdiendo con los delincuentes que se adueñaron de las calles y arrinconaron a la sociedad. La gente pide a gritos que la defiendan. Están interpelando a la democracia y a la política. Es un tema institucional. Despierte presidente.

 

Javier García

Javier García quiere saber si créditos a FRIPUR contaron con visto bueno de servicios técnicos del BROU

El senador del Partido Nacional Javier García pretende conocer si los créditos otorgados al Frigorífico Pesquero del Uruguay (FRIPUR), a partir del año 2012, contaron con el visto bueno de los servicios técnicos del BROU.

Tras el cierre de FRIPUR, por razones de “iliquidez”, unos 900 trabajadores perdieron sus fuentes laborales.

FRIPUR tenía en junio una deuda con el sector financiero uruguayo que ascendía a 42.3 millones de dólares.

En las últimas horas, el senador blanco Javier García cursó un pedido de informes al Ministerio de Economía y Finanzas con destino al Banco de la República, a propósito del cierre de la empresa FRIPUR.

García solicita información sobre: “montos y fechas de los créditos otorgados en los últimos diez años a la empresa FRIPUR S.A. y  fecha de vencimiento de los mismos”.

El parlamentario pretende conocer el monto y detalle de las garantías hipotecarias, prendarias, fianzas solidarias y cesiones de derecho de cobro que tiene el BROU constituidas a su favor en respaldo de los créditos concedidos a FRIPUR  por parte de la firma, sus directores u otras empresas integrantes del grupo económico.

También pide se le informe si los créditos otorgados a FRIPUR a partir del año 2012 contaron con el visto bueno de los servicios técnicos del BROU.

En caso contrario, “de haber existido decisiones del directorio del BROU de otorgar créditos sin informe favorable de los servicios técnicos explicar las razones”.

García también pide anexar las actas del BROU e informes respectivos de los servicios técnicos para cada crédito otorgado a partir de esa fecha.

Monto de la deuda con el BROU

Además, solicita información sobre el monto de las deudas que mantiene FRIPUR con el BROU, y si se han iniciado acciones judiciales contra  dicha empresa por créditos impagos.

“Si así fuera, informar en qué etapa procesal se encuentra y de existir informes jurídicos sobre la viabilidad del recupero, se solicita adjuntarlos”, plantea García a las autoridades de Economía y el BROU.

 

Fuente: LaRed21